Ayer martes, 27 de febrero, se aprobó la declaración como BIC (Bien de Interés Cultural), el yacimiento paleontológico de Punta Negra (Arona) y el Conjunto Arqueológico de La Fortaleza (Vallehermoso)Las cosas hermosas, las obras de arte, los objetos sagrados, sufren, como nosotros, los efectos imparables del paso del tiempo(...) a lo largo de los siglos, las acerca también a la vejez y a la muerte. Sin embargo, ese tiempo que a nosotros nos marchita y nos destruye, a ellas les confiere una nueva forma de belleza que la vejez humana no podría siquiera soñar en alcanzar(…). El ultimo Catón, de Matilde Asensi.
28 de febrero de 2007
Punta Negra (Tenerife) y La Fortaleza (La Gomera) declarados BIC
Ayer martes, 27 de febrero, se aprobó la declaración como BIC (Bien de Interés Cultural), el yacimiento paleontológico de Punta Negra (Arona) y el Conjunto Arqueológico de La Fortaleza (Vallehermoso)22 de febrero de 2007
Inauguración del VI Congreso Mundial de Estudios sobre Momias

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Imagen: Cartel de la exposición La Guerra entre los Guanches
19 de febrero de 2007
Algunos apuntes sobre la Historia de la Investigación Arqueológica en La Orotava. Segunda Parte
En 1884, F. Barker Webb remitió un escrito al Ayuntamiento de La Orotava con el que se devolvían (...) dos bastones de mando (...) tallados, con penoso trabajo sin más instrumento que una piedra aguda, o sea la obsidiana del Teide.
En la primera mitad del siglo XX continúa la producción de trabajos antropológicos aunque con pequeñas modificaciones en el método antropométrico, aplicándolas tanto sobre los restos óseos como en la población canaria viva. Así, E. A. Hooton estudió, en 1925, parte del material óseo humano recuperado en el siglo anterior en la ladera de Martiánez.
En los años cuarenta se creó la Comisaría General de Excavaciones Arqueológicas en Santa Cruz de Tenerife. Este hecho hizo que se iniciaran una serie de trabajos arqueológicos que dieron como resultado la publicación, en 1947, de dos hallazgos en La Orotava: uno, en el Barranco del Pinito, conocido como Cuevas de Bencomo y otro en el Barranco de la Arena. En el primer caso se trata de dos cuevas de habitación que se identificaron como pertenecientes al mencey Bencomo; en el segundo caso se trata de una cueva funeraria en la que se hallaron diversos restos óseos humanos que se encontraban en muy mal estado de conservación.
En la segunda mitad del siglo XX destacan los trabajos de L. Diego Cuscoy. En las cumbres del valle de La Orotava, a casi 2000 metros de altura sobre el nivel del mar este investigador llevó a cabo una serie de trabajos arqueológicos en el yacimiento funerario de Roque Blanco. En este yacimiento se encontraron restos óseos humanos en muy buen estado de conservación y depositados en diferentes momentos. Los que se interpretaron como los más modernos presentaban signos de momificación; el ajuar estaba compuesto principalmente por cuentas de barro cocido .
La investigación antropológica de la segunda mitad del siglo en la isla de Tenerife va a estar encabezada por los trabajos de I. Schwidezky. En su estudio La Población Prehispánica de las Islas Canarias incluyó 107 cráneos procedentes de La Orotava, de los cuales, 72 pertenecían al sexo masculino y 32 al sexo femenino. En este estudio, la autora planteó la penetración en las islas de dos grupos humanos: uno de características más primitivas y con un bagaje cultural pobre, el cromagnon, y otro más reciente, el mediterráneo, con elementos tecnoculturales más evolucionados , estando los primeros muy representados en el Norte de Tenerife.
En esos momentos, el interés por el estudio de los materiales antropológicos se había ampliado al campo de la paleopatología y otras disciplinas como la paleodieta. Así, destaca el trabajo de Fr. J. Mathiensen quién analizó el contenido intestinal de una momia guanche infantil procedente del yacimiento de Roque Blanco con el objetivo de determinar posibles restos alimenticios y su identificación. El estudio reveló la presencia de granos de cebada, semillas de pino y harina de rizomas de helechos en descomposición.
Heaven can wait
A lo lejos… muy lejos, se contempla la tenue línea que separa el firmamento del mar… bajo ella, se inicia el nuevo tiempo. ¡Qué pensar, qué decir… qué hacer! La brisa acaricia mi rostro y trata de deslizar mi pelo… ya no me quedan lágrimas.
Aquí estoy, único superviviente de… todo esto. Todo acabó… y todo comienza de nuevo. Estoy a destiempo, mi presencia es inútil, sólo soy el último individuo de una especie que agonizaba desde que surgió. La soledad es terrible, y el silencio abruma. Con las lágrimas desapareció el dolor… ¡ojala pudiese sentir dolor, me haría renacer! ¡Repudio esta tranquilidad que deshabita mi fuerza!
Todo lo que he conocido llegó a su fin… y con una frialdad impasible. El mundo que creó mi especie desapareció ante mis ojos sin dejar rastro de esperanza alguna, y ahora me siento como la vanguardia de lo que fue, sin amor por nada… y sin temor. Ya no puedo temer nada, no hay nadie sobre la faz de
¿Y sobre la faz del Cielo? ¿Quedará alguien, si es que antes lo hubo, que pueda colmarme de felicidad sin sentir vergüenza por lo que mis congéneres han hecho de este mundo? ¿Alguien que aún sienta alegría y regocijo por recuperar lo perdido? ¿Le debo decir “ayúdame”?... Creo que el cielo puede esperar, este desconcierto que me produce la duda es lo único que me queda…
Me levanté, miré por última vez el valle, y me fuí.
Fotografía de Elena Pérez
15 de febrero de 2007
Reapertura del Cenobio de Valerón

Imagen: Cenobio de Valerón
5 de febrero de 2007
Talleres de Creación. Cueva Pintada de Gáldar
Talleres de creación de pintura, cerámica y grabados en el Museo Cueva Pintada de Gáldar.Tríptico Informativo.
3 de febrero de 2007
Algunos apuntes sobre la Historia de la Investigación Arqueológica en La Orotava (Tenerife). Primera Parte
A partir de finales del siglo XVI se suceden un conjunto de obras historiográficas que agrupan e interpretan, en la mayoría de los casos, los datos recopilados por los autores anteriores (cronistas franceses y portugueses del siglo XV) sobre el aspecto físico, la economía, la sociedad, etc., de los antiguos habitantes de las Islas Canarias en general.
No será hasta el siglo XIX cuando diversos estudiosos de las Islas Canarias introduzcan en sus obras diferentes aspectos sobre la población antigua. Hay que destacar que en esos momentos se recuperaron numerosos vestigios materiales pertenecientes a los guaches, principalmente restos óseos humanos, se introdujeron nuevas corrientes ideológicas y se aplicaron novedosas metodologías principalmente en lo que se refiere a la Antropología Física, concretamente a la craneometría.En efecto, hacia el último tercio del siglo XIX la investigación sobre los antiguos habitantes de las Islas Canarias, en general, y de la isla de Tenerife, en particular, se centró en el conocimiento antropológico por medio de planteamientos y métodos introducidos por los investigadores franceses, principalmente, de la época. Junto a estos trabajos las noticias sobre el descubrimiento de restos humanos se suceden con frecuencia. Así, nos encontramos con las notas de José Agustín Alvarez Rixo, el cual redactó un documento titulado “Apuntes sobre restos de los guanches encontrados en el siglo actual” en el que narra como se halló, en 1879 (...) una cueva de guanches con más de trescientas calaveras y hosamentas (...), en la ladera de Martiánez (Puerto de la Cruz); (...) la cueva estaba tapiada con piedras y apenas alguna rendija por donde entraban a dormir y a hacer sus nidos algunas aves marinas (...); en el año 1857, también en el municipio del Puerto de la Cruz se descubrió una gruta (...) que había servido de morada de guanches, por hallarse en ella algunos gánigos (...) y en 1817, llevando a cabo obras en la entrada de una gruta volcánica se descubrieron varias cuentecitas de barro (...) una lancetita de piedra tabona, obsidiana, aunque con la punta rota y también algunos restos óseos pero en mal estado de conservación. En 1865, en el Barranco de Godines, en el municipio de Los Realejos, describe el descubrimiento de algunos restos óseos humanos y en el Bollullo, en el municipio de La Orotava, recoge el descubrimiento de varias cuevas que contenían abundantes materiales antropológicos .
Texto: Extracto de Proyecto de Investigación. Propiedad de los autores.
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