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31 de diciembre de 2006

Feliz Año Nuevo, supongo, y aún nos quedan los Reyes Magos

Reproduzco un fragmento de uno de los artículos escritos por Arturo Pérez Reverte en el XLSemanal que, aunque de hace ya algún tiempo, me temo que continúa abarcando esta actualidad que nos rodea. A pesar de todo, y por la suerte que muchos tenemos por tener techo y comida, y vivir inocentes y ausentes, y culpables, de otras caras de este mundo, Feliz Año Nuevo.

Podéis ver el artículo completo, titulado Reyes Magos y Magas, aquí.

Pues sí, Juanchito, sobrino. La verdad es que este año los reyes magos lo tienen crudo. Con semejante panorama, no me dejaba yo nombrar rey mago ni harto de sopas. Con la que está cayendo. Antes, ser rey mago era algo. En tu debut salías en camello por los arenales siguiendo la estrella, y luego, ya sabes: una cena con Herodes a la ida, una copita con san José y los pastores en el portal, vuelta por un camino distinto para darle por saco al tal Herodes, y santas pascuas. De ahí en adelante, lo mismo pero con juguetes para los niños: la Mariquita Pérez, el traje de vaquero o de indio, el mecano, los juegos reunidos Geyper, los Pinipón, la Barbie, el disfraz de la Harry Potter o la espada del Señor de los Anillos. Lo normal. Llegabas la noche del 5 de enero, y aquello era tirar a pichón parado: cabalgata, zagales mirándote con la boca abierta, caramelos, aplausos, recepción de las autoridades. Un chollo que te rilas.

Pero figúrate, esta temporada. Para llegar a España los reyes deben pasar por Oriente, como siempre. Y eso está un pelín jodido. Tienen que cruzar el Tigris y el Eúfrates sin que los marines norteamericanos los liberen de sí mismos, como al resto de Iraq, dándoles matarile cuando pasen cerca. Pero es que, si los reyes magos sobreviven a esos hijos de puta, todavía tendrán que vérselas con otros hijos de puta un poquito más acá, cuando pasen por Israel, en las variedades hijo de puta ultra con trenzas, kipá en el cogote, escopeta y tanque Merkava guardándole las espaldas, o hijo de puta con chaleco de cloratita en la variedad Alá Ajbar y hasta luego Lucas.

30 de diciembre de 2006

Medidas de Conservación en el Conjunto Arqueológico de La Guancha-El Agujero y Bocabarranco


Para el año 2007, la Consejería de Cultura y Patrimonio Histórico del Cabildo de Gran Canaria prevé invertir más de 140.000 euros en el Conjunto Arqueológico de La Guancha-El Agujero y Bocabarranco con el objetivo de realizar diversas actuaciones de conservación. La zona en la que se ubican estos yacimientos intenta mantener un equilibrio con el desarrollo urbanístico por lo que se ha establecido una mesa de trabajo entre los diferentes agentes implicados en la conservación de este Patrimonio y el desarrollo del Plan General de Ordenación Urbana del Municipio.

Descripción de los yacimientos arqueológicos aquí
Noticia ampliada en Canarias7.es
Imagen de www.culturadecanarias.com (Gobierno de Canarias)

21 de diciembre de 2006

Museo, Identidad, Turismo...


A nadie escapa la importancia que para la sociedad actual tiene la labor que realizan los museos como centros de educación y entretenimiento, junto con las tradicionales funciones de conservación, investigación y difusión

Esta apreciación, -sin duda en alza en la misma proporción que se incrementa el nivel cultural de la población y la disponibilidad de tiempo libre-, se debe a la dimensión social que en los últimos años ha adquirido el Patrimonio: Su verdadero valor no está en su mera existencia, sino en el acceso y el disfrute al mismo tiempo por parte del público (López de Aguileta, 2000: 92).

Los museos de hoy en día, grandes y pequeños, se presentan como centros que ofrecen múltiples actividades en respuesta a las demandas surgidas en torno al llamado turismo cultural y al auge de las comunicaciones y las nuevas tecnologías (Alvarez Alvarez, 2001: 47); con fuertes implicaciones en el ámbito económico.

En general, la gestión patrimonial desarrollada hasta el momento se ha caracterizado, por un lado, por el exceso de mercantilización en torno a los bienes culturales y naturales, lo que ha favorecido su degradación; por otro lado, el exceso de fervor conservacionista ha impedido el desarrollo social y económico de muchos pueblos. Lo deseable sería, pues, que los museos, al igual que todos los agentes implicados en la gestión del Patrimonio Cultural, se esforzaran por encontrar un equilibrio entre el desarrollo socioeconómico de una comunidad y la conservación de sus elementos identificadores.

Desde los organismos internacionales se insiste en la responsabilidad que tienen los gobiernos en la conservación de su patrimonio, facilitando las herramientas necesarias para que todos los ciudadanos adquieran el compromiso de valorarlo y protegerlo (Ballart, 2001: 157). Motivo por el cual los museos desempeñan una labor fundamental, pues cada vez más promueven la participación de las comunidades locales en sus proyectos de conservación y difusión, comunicando y educando sobre una visión global del Patrimonio en todos los sectores de la sociedad.

Para los profesionales de los museos no es fácil encarar todos estos objetivos en un mismo proyecto museológico. La dimensión social del patrimonio a través del museo es una labor compleja en la medida en que no existen fórmulas magistrales aplicables, porque en la práctica no hay una población igual a la otra, como tampoco museos idénticos entre sí.

Con frecuencia, se oye hablar en diversos foros sobre la enorme variedad de museos que existen y que, en cierto modo, este hecho ha contribuido a generar una crisis en la concepción y definición de lo que deben ser estas instituciones (Hernández, Hernández, F., 1994:82); ante esto parece imposible “(...) establecer una norma válida para los museos a escala mundial y menos teniendo en cuenta la función cambiante de éstos según las variantes sociales y culturales” (Hernández, Hernández, F., 1994:82). Entonces, quizás, podamos plantearnos que la naturaleza de un museo se encuentra en la necesidad que tiene una comunidad de poseer un mecanismo que permita hacer funcionar de un modo correcto el proceso de su propia evolución cultural.

Extracto del trabajo presentado al III Congreso Virtual de Antropología y Arqueología Naya 2002, durante el período de disfrute de una beca en el área de Investigación y Conservación del Museo Arqueológico del Puerto de la Cruz.

Artículo completo en Hernández, Juana y Pérez, Elena (2002): El Museo Arqueológico del Puerto de la Cruz. La Identidad en movimiento.

Imagen: Cerámica guanche-Sala del Museo Arqueológico del Puerto de la Cruz (foto propiedad del autor)

19 de diciembre de 2006

Entrevista digital a Arturo Pérez Reverte


Desde la comunidad del Cuaderno de Bitácora dedicado a Arturo Pérez Reverte y Juan Eslava Galán, nos llega la última entrevista digital realizada al escritor de las novelas sobre el Capitán Alatriste que ahora lanza a las librerías la sexta entrega, Corsarios de Levante; entrevista que podéis leer íntegramente aquí.

Imagen realizada por Julio González (en www.capitanalatriste.com)

17 de diciembre de 2006

CANAL PATRIMONIO


La Fundación Santa María la Real-Centro de Estudios del Románico ha iniciado un proyecto cuyo objetivo es el de valorizar el patrimonio cultural, en todas sus facetas: histórico, arqueológico, natural, inmaterial, etc., y cuyo pilar principal es la comunicación. Para ello desarrollan Canal Patrimonio que, en sus propias palabras, es un proyecto audiovisual, didáctico e interactivo, que se sirve de las nuevas tecnologías de la comunicación y de internet para crear un espacio virtual dedicado por entero a la difusión y promoción del patrimonio. Sin duda uno de los mejores portales españoles para la difusión del Patrimonio que actualmente existen en la red.
Imagen: Fotomontaje del Canal Patrimonio. / Fundación Sta. María la Real

14 de diciembre de 2006

Las lágrimas del Ciervo


Como siempre que paseo por Lavondyss, lugar de tierras míticas, me encuentro con fragmentos de historias fantásticas como esta, Las Lágrimas del Ciervo, y de la que os anticipo un poco y animo a leer por completo aquí, en Lavondyss

Los silenciosos cascos de Niñoroto, apenas se escuchaban a quince pasos. El viejo ciervo avanzaba silencioso, delante de nosotros. De vez en cuando giraba la cabeza buscándonos, expectante, paciente y sereno. Unos fijos ojos negros y relucientes te miraban en la corta distancia. Siempre con ese aire triste y melancólico. Unos ojos negros apenas visiblemente llorosos e inmensamente intensos, que taladraban con la mirada hasta los recónditos escondrijos del alma más protegida. Una melancolía revestida de orgullo, ante aquella cornamenta herida e incompleta.
- ¿Por qué siempre esta melancolía, por todas partes?
Me percaté de que los cimientos de la tierra que pisábamos, sus raíces más profundas, estaban hechas de melancolía. Esa tristeza era la esencia de cada retoño, de cada guijarro y de cada brizna de hierba. Una certeza que me vino tarde. ¿Tarde? ¿Tarde para qué?
No sé cuando caí en la cuenta de toda esta melancolía. Pudo ser al recoger un terrón de tierra o bien al mirar los fijos ojos negros de aquel ciervo imponente. Un ciervo con su propio destino, y del que empezaba a sospechar que él mismo era muy consciente de su papel como mito viviente, del sentido de su propio mito y de su ciclo. ¿Podía ser que esa consciencia de su cometido lo llenara de amargura? Sus ojos había momentos que devolvían angustia, ligeramente humedecidos de lágrimas. Y cuando esto sucedía, hasta la propia tierra parecía triste.

4 de diciembre de 2006

La Dieta de los Benahoritas. Algunos apuntes historiográficos


La población aborigen de la isla de La Palma se caracteriza, entre otras cosas, por haber desarrollado una economía basada en la ganadería. Ya desde los momentos inmediatamente posteriores a la Conquista de la isla, y a lo largo de los siglos siguientes, esta actividad fue descrita y reflejada en los diferentes textos que han llegado hasta nosotros en forma de fuentes narrativas o literarias, entre otras.

En efecto, la crónica normanda Le Canarien recoge que en La Palma los habitantes no viven más que con carne (Le Canarien, 1402-1408/1982:62)6. A. Bernáldez escribió que: (...) e con leche e manteca e carne se mantenían (A. Bernáldez: E. Morales, 1495/1978). Para G. Frutuoso todos son criadores de cabras y ovejas (G. Frutuoso, 1590/1964:109); se mantenían con carne de oveja y cabras (...) y con carne de puerco (...) y con leche de cabras según Fray Juan de Abreu Galindo (1602/1977:261). Tomás Marín de Cubas alude nuevamente a que sus ganados son cabras y ovejas sin lana (...) y puercos pintados de varios colores negros y blancos rubios (1687/1984:273).

Las condiciones climáticas de la isla de La Palma han permitido el desarrollo de numerosas especies vegetales aptas para el consumo humano. Este hecho no pasó desapercibido por los cronistas e historiadores que, al igual que hicieron con la ganadería, describieron cómo la Palma estaba llena de grandes bosques de diferentes condiciones, como de pinos, de dragos que producen la sangre de drago y de otros árboles que proporcionan leche de gran provecho médico y hojas de diferentes clases (...) y muy rica en pastos (Le Canarien, 1402-1404/1962)8.

En efecto, la cantidad de especies vegetales que pudieron haber sido recolectadas por los antiguos habitantes de la isla de La Palma, no sólo para alimentarse sino también como materia prima y uso medicinal, es muy amplia. En los textos aparecen registradas especies como los helechos, los granos de amagante o las raíces de malvas (J. Abreu Galindo, 1602/1977:269; T. Marín de Cubas, 1694/1984:273; etc.) de las cuales sólo el helecho ha podido ser documentado arqueológicamente en la isla de Tenerife.

Por lo que respecta a la agricultura, la documentación arqueológica existente en la actualidad, sugiere que fue practicada en los momentos más antiguos del poblamiento de la Isla, y así parecen demostrarlo los restos de varias especies vegetales domesticadas, como el trigo (Triticum aestivum/ durum), la cebada (Hordeum vulgare) y las lentejas tipo microesperma (Lens culinaris), y que fueron halladas durante los trabajos de excavación arqueológica de la Cueva del Tendal. De este modo, se confirmaban las hipótesis de algunos investigadores de que los aborígenes de La Palma pudieron haber practicado una agricultura desde los momentos iniciales del poblamiento para, posteriormente, ser abandonada de manera voluntaria o involuntariamente (E. Martín Rodríguez, et al. 1988) frente a las afirmaciones de algunos textos históricos en los que se negaba esta práctica (T. Marín de Cubas, 1687/1984:273; J. Abreu Galindo, 1602/1977:269).

Además de obtener las proteínas de los alimentos de origen animal terrestre, los antiguos habitantes de la isla también lo hicieron a través del consumo de peces y moluscos, tal y como se desprende de los hallazgos en numerosos yacimientos arqueológicos de la isla. A pesar de que cronistas como N. De Recco o Zurara afirmaron que en La Palma se ignora el arte de la pesca (...) y que jamas come pescado (N. De Recco: Morales, 1341/1978:44-45) y que nao ha pescado algum (...) (Zurara, 1453:1973:343), los vestigios indican claramente lo contrario, pues son diversos los estudios en los que se ha podido demostrar cómo la pesca fue una actividad económica practicada desde los primeros momentos de la ocupación de la isla, incrementándose de modo progresivo (C. G. Rodríguez Santana, 1996:434-438).
Según lo expuesto, los aborígenes de La Palma tuvieron acceso a diversos bienes de tipo alimenticio.

Para algunos autores, la abundancia o escasez de todos estos productos dependería de factores de tipo natural y cultural, y la relación entre ambos sería la responsable de que una comunidad consiguiera adaptarse o no al medio circundante (E. Martín Rodríguez, 1992:9-19). Por ello, el conocimiento del medio natural habría sido fundamental para que supieran qué, cómo y cuándo explotar los diferentes recursos para una subsistencia óptima y equilibrada.


Extracto del trabajo presentado al Congreso de Estudios sobre La Palma. En Edición.
Imagen: Cabra palmera (www.tourlapalma.com)

3 de diciembre de 2006

"Tu recuerdo" en 3deNit

El relato hiperbreve Tu Recuerdo, de Elena Pérez, fue seleccionado para participar en el Rincón Literario de 3deNit, un espacio literario dirigido por Sandra Llabrés y con la colaboración de Joana Pol. El texto, inspirado en la obra literaria de Tolkien fue publicado en la Web de El Poney Pisador y en los propios foros de Joana Pol.